FICHA
Nombre: Las Golondrinas

Dirección: Antillano Campos, nº 26
Precio medio: 1,80 euros / tapa
Cocina: Tapas tradicionales
Teléfono: 954 331 626
En una de las calles más antiguas y con más tradición de Triana se encuentra ‘Las Golondrinas’, un bar de 1957, cuando todavía los alfareros, cuya profesión dicen ser la más antigua, trabajaban de día y de noche. Para ellos era un buen momento profesional, todo el mundo quería decorar sus casas y negocios con las cerámicas típicas de Sevilla. Y eso es lo que hizo Eduardo Rodríguez con el que era su bar, decorarlo como si de un patio sevillano se tratara.

La calle Antillano Campos huele a tradición. La estrechez y la ubicación en ella de la que fuera la fábrica de cerámica más antigua de Sevilla hacen de esta una calle única, y más aún al entrar en este bar donde todo recuerda a un típico patio sevillano, desde la ventana con rejas por las que asoman los geranios hasta las cerámicas que decoran cada pequeño rincón.
Pero todavía hay más tradición dentro de este pequeño bar, pues sus exquisitas tapas son las mismas que hace 50 años. Se puede degustar, además del buen jamón, el queso o la caña de lomo y el morcón; chipirones, caballito de jamón, pinchito y, sin duda, la mejor de todas y de la que nadie se olvida tras haberla probado, la punta de solomillo.

Con el tiempo, Francisco Arcas Lucena y sus hijos, dueños de este peculiar rincón de Triana desde 1975, han ampliado la carta sin perder un ápice de calidad. Así, además de “las tapas de siempre”, como ellos mismos las llaman, tiene todo tipo de aliños para acompañar la presa ibérica, el entrecot a las dos salsas, bacalao confitado, calabacín relleno, pisto de bacalao, brocheta de pescado, atún a la plancha, anchoas del cantábrico, montadito de melva, ensalada de mejillones o almejas a la marinera.

Un lugar con encanto
‘Las Golondrinas’ tiene una primera planta de la que se asoman algunas macetas de cerámica, con mesas y sillas que son un recuerdo más de las de antaño. Rojas o verdes y pintadas a mano, las mismas que las de la Feria de Sevilla. Y es que este es un bar en el que todo son referencias a la ciudad. De ahí que su público sea tanto el extranjero, que lo visita como una atracción turística más, como el sevillano al que le apetece tomarse una buena tapa en un lugar agradable donde se sienta atendido como un rey. Pues si algo cabe destacar es el trato de sus camareros quienes siempre tienen una sonrisa y buenas palabras para el que llega, aunque el bar esté como siempre, atestado de gente. Y es que da igual que sea lunes, miércoles o sábado, de día o de noche; porque no hay día ni hora en el que este bar no esté abarrotado de personas.

Por ello, Francisco Arcas y sus hijos decidieron abrir otro bar ‘Las Golondrinas II’ muy cerca del “de toda la vida”, para atender bien a su público y que todo el que quisiera pudiera tomarse una cerveza tranquilo. Es más grande y más moderno, pero sin perder la esencia de Triana y Sevilla, invitando a todo el mundo a disfrutar del ambiente y de su cocina.

 

 

 

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